terça-feira, 12 de novembro de 2019

INFORMAÇÕES SOBRE A BOLÍVIA

COMO ESTAMOS TENDO POUCA INFORMAÇÃO CONFIÁVEL, SEGUE UM TEXTO DE PABLO SOLÓN QUE, CERTAMENTE, NOS OFERECE DADOS PARA IR COMPREENDENDO MELHOR O QUE ESTÁ ACONTECENDO. ESTÁ NO SITE: https://systemicalternatives.org/2019/11/11/que-pasa-en-bolivia-hubo-golpe-de-estado/


Por Pablo Solón
1) Evo Morales hubiera terminado su tercer mandato el 22 de enero del 2020 con gran popularidad y con la posibilidad de presentarse, e incluso ganar, las elecciones del 2024 si no hubiera forzado su reelección para un cuarto mandato. Siendo presidente de Bolivia: a) desconoció el referéndum del 2016 que dijo NO a su reelección[1], b) promovió en 2017 que el Tribunal Constitucional deje en suspenso los artículos de la Constitución que establecen que una persona sólo puede ser reelegida una sola vez, c) realizó fraude en las elecciones del 20 de octubre para evitar una segunda vuelta e imponer una mayoría de su partido en el parlamento.
2) El gobierno se proclamó ganador de las elecciones a pesar de que habían serias irregularidades: a) El conteo rápido fue detenido intempestivamente el día de la elección, b) la empresa encargada del conteo rápido denunció que dicha orden vino de la presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y que les cortaron el internet y la electricidad para que no continúen su trabajo[2], c) analistas independientes[3] y de la universidad mostraron diferentes delitos electorales, d) la empresa contratada por el tribunal electoral para supervisar las elecciones declaró que el proceso estaba “viciado de nulidad” por una serie de factores[4], y e) la auditoria de las elecciones solicitada por el propio gobierno de Evo Morales a la OEA determinó en su informe que “no se puede validar los resultados de la presente elección”[5].
3) El gobierno minimizó la indignación generada por el fraude. En un principio Evo Morales dijo que eran protestas de pequeños grupos de jóvenes engañados por dinero y por notas que no sabían bloquear y se ofreció incluso a dar seminarios para enseñarles a como bloquear[6]. Cuando se masificaron los paros en todas las ciudades recurrió a la táctica del amedrentamiento y dio luz verde al cerco de las ciudades para “ver si aguantan”[7]. Los enfrentamientos y la violencia provocaron varias muertes y cientos de heridos. Lejos de decaer los bloqueos y paros en las urbes se fueron radicalizando.
4) El gobierno ha tratado de mostrar esta movilización como un golpe de estado de la derecha fascista y racista. Efectivamente todos los sectores de la derecha reaccionaria han aplaudido las protestas. En la ciudad de Santa Cruz el principal dirigente del Comité Cívico, Luis Fernando Camacho, viene de una organización de ultra derecha como es la Unión Juvenil Cruceñista. Sin embargo, en las otras ciudades ha habido diferentes articulaciones de sectores independientes y políticos de derecha e izquierda que han dirigido la protesta. En Potosí la oposición al gobierno se radicalizó antes de las elecciones por la suscripción de un contrato por 70 años y sin pago de regalías por la producción de hidróxido de litio del salar de Uyuni. En el caso de La Paz, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia cuenta entre sus principales dirigentes a dos ex Defensores del Pueblo que ejercieron sus funciones durante el gobierno de Evo Morales y que denunciaron serias violaciones a los derechos humanos como la represión a la marcha indígena del TIPNIS el 2011. Por su parte Carlos Mesa, que fue vicepresidente del gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada, y se convirtió en el principal contendiente electoral de Evo Morales no tiene un partido estructurado y fue más un vehículo de la oposición en las urnas antes que el artífice organizador de las protestas. La rebelión que vive Bolivia es mayoritariamente un hecho espontaneo protagonizado en particular por jóvenes contra el abuso de poder.
5) Es necesario dejar claro que tanto en el lado del gobierno como de las fuerzas de la oposición existen indígenas y trabajadores. El gobierno tiene evidentemente más apoyo en las áreas rurales, pero en el sector de la oposición están también productores de hoja de coca de la zona de los Yungas, dirigentes campesinos, trabajadores mineros, trabajadores en salud y educación y sobre todo jóvenes estudiantes tanto de clase media como de extracción popular. Contrario a lo que ocurrió en anteriores conflictos fue el gobierno el que exacerbó el racismo diciendo que se buscaba desconocer el voto de los indígenas del campo que apoyaban su gobierno. Durante el conflicto se han producido actitudes racistas de ambos lados. La quema de la whipala, la bandera de los indígenas aymara y quechua, es absolutamente deplorable. Sin embargo, se puede constatar en las redes sociales que amplios sectores que integran las protestas contra el gobierno han salido a cuestionar estas medidas y a defender la whipala.
6) La policía en un principio salió a defender sobre todo a los sectores vinculados al partido de gobierno que atacaban los bloqueos. El caso más emblemático se produjo en Cochabamba. Las primeras semanas fueron de un intenso enfrentamiento de jóvenes contra los grupos del MAS y la policía. Para garantizar el respaldo de la policía, el gobierno de Evo Morales durante el conflicto les otorgó un “bono de lealtad” de 3.000 Bs (431 USD). Después de días y noches de permanente enfrentamiento con la población la policía se amotinó. Esta no fue una decisión de la cúpula policial sino de la base. El gobierno trató de negociar con la policía cambiando a algunos comandantes muy cuestionados por la base policial, pero el motín se fue extendiendo a la mayoría de las guarniciones. La policía dejó de salir a enfrentar a los jóvenes que protestaban y ello cambió la relación de fuerzas.
7) El alto mando militar es partidario de Evo Morales como se puede constatar por las manifestaciones de su comandante en jefe[8]. Los militares en Bolivia son el único sector que recibe una jubilación del 100% de su salario. Durante el gobierno de Evo Morales han obtenido una serie de beneficios, empresas y embajadas. Sin embargo, el cálculo político de la cúpula militar fue que salir a las calles representaba una situación de alto riesgo pues podrían ser posteriormente enjuiciados y encarcelados como ocurrió por la masacre de octubre del 2003. En ese contexto los militares decidieron no salir a enfrentar las protestas antigubernamentales y, después de conocerse el informe de la auditoria de la OEA, le “sugirieron” a Evo Morales que renunciará. Con esta actitud los militares más que buscar tomar el poder están precautelando sus propios intereses y su institución.
8) En la actualidad la situación en varias ciudades del país es de extrema tensión, violencia y vandalismo. Varios domicilios particulares de figuras del gobierno y la oposición han sido saqueados y quemados. Antenas y canales de televisión fueron atacados. La noche del 10 de noviembre grupos del vandálicos y del MAS atacaron varios vecindarios en diferentes ciudades. En diferentes ciudades la población se está organizando para defenderse de estos ataques y saqueos que afectan a comercios, fábricas, farmacias y buses públicos.
9) Evo Morales ha renunciado sólo verbalmente y no ha enviado una nota escrita al parlamento. La presidenta y miembros del TSE han sido detenidos por la policia cuando trataban de escapar. En general hay una tendencia a que el vació de gobierno se resuelva por vía institucional a través de la Asamblea Legislativa. Sin embargo, esta salida no es fácil porque el MAS tiene más de dos tercios en el parlamento y debe aceptar la renuncia de Evo Morales y elegir a un presidente transitorio que convoque a nuevas elecciones a la brevedad posible. Si los parlamentarios del MAS no allanan la salida institucional el vacío de gobierno puede generar más situaciones de violencia vandálica, revanchismo y una situación en extremo peligrosa.
La Paz, 11 de noviembre 11 am.

MOÇÃO CONTRA O LEILÃO DO PRÉ-SAL


Oficina COP 25 lança moção contra o leilão do pré-sal do dia 6/11



O Oficina “Articulação Preparatória da Sociedade Civil Brasileira na COP 25” aprovou uma moção coletiva contra a continuidade da exploração de petróleo e todos os combustíveis fósseis como fonte de energia. Leia a seguir:

NÃO AO LEILÃO DO PRÉ-SAL!

PETRÓLEO, GÁS E CARVÃO TÊM DE FICAR NO CHÃO!

Estamos sob emergência climática. A ciência aponta que 90% das reservas de combustíveis fósseis (carvão, petróleo e gás) precisam permanecer no subsolo para que não ultrapassemos o limite administrável de aquecimento de 1,5°C acima das temperaturas pré-industriais. Nesse contexto, cada leilão de petróleo é um crime contra o clima planetário, a biosfera terrestre e a humanidade, particularmente contra jovens, crianças e gerações futuras. Ao mesmo tempo, o litoral do Nordeste Brasileiro está sofrendo os impactos de uma das maiores calamidades ambientais da história, com o óleo invadindo as praias, espalhando morte junto à vida marinha e afetando centenas de comunidades costeiras de pescadores que dependem desse ecossistema e estabelecem um modo de vida em equilíbrio com a natureza.

Em particular, o leilão do pré-sal do dia 06/11 é um fato grave. São mais de 10 bilhões de barris em jogo, cuja queima pode levar à emissão de 4 bilhões de toneladas de CO2 ou mais, o que equivale a dois anos de emissões brasileiras considerando todos os setores, incluindo não apenas energia, mas também desmatamento e agropecuária. Além disso, expõe nossos mares à exploração cada vez mais irresponsável, por multinacionais do petróleo. É abrir caminho para que catástrofes como o óleo no Nordeste venham a se repetir

Em nome da proteção do clima global, dos mares e do nosso litoral, repudiamos a realização deste leilão e demandamos a nacionalização do conjunto das reservas fósseis. O Petróleo é Nosso, pra Ficar no Chão!

Brasília, 05 de novembro de 2019

Ágora dos/as Habitantes da Terra – Brasil
Campanha Nem um poço a mais – ES
Ceará no Clima – CE
Centro Burnier – MT
Engajamundo – Brasil
Escola de Sustentabilidade Integral e Universidade do Estado da Bahia – UNEB
FASE – ES
Fórum de Comunidades Tradicionais Angra/Paraty/Ubatuba (FCT) – RJ e SP
Fórum de Mudanças Climáticas e Justiça Socioambiental
IBASE – RJ
Instituto Socioambiental (ISA)
Instituto Terramar – CE
Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB)
Observatório dos Territórios Saudáveis e Sustáveis da Bocaina (OTSS) – RJ
Rede Global Diálogos em Humanidades – Brasil
Rede Jubileu Sul – Brasil
SPM/SP
Central de Movimentos Populares de Rondônia (CMP/RO)
ARCA/GO
Comissão Pastoral da Terra (CPT)
Movimento dos Pequenos Agricultores (MPA)
Instituto Madeira Vivo (IMV) – RO
Movimento Tapajós Vivo – PA
Frente por uma Nova política Energética para o Brasil
Rede Florestal Caatinga – PB
Revolusolar – RJ
Comitê de Energia Renovável do Semiárido (CERSA) – RN
Mandato Flávio Serafini/ALERJ
Mandato Renato Cinco/CMRJ
Projeto Tapajós Solar – PA
FCT / OTSS – Fórum de Comunidades Tradicionais Angra/Paraty/Ubatuba
Instituto PACS/RJ
Coletivo de Mulheres – CUT/RO
Koinonia – RJ
Comunidades agroecológicas do bem viver – DF
SARES – AM
Coordenação Nacional das Comunidades Negras Rurais Quilombolas – CONAQ
SPM – PB
Projeto Rios/SC
GEN Education – Global Ecovillage Network
Marcha Mundial das Mulheres
Fórum Alternativo Mundial das Águas (FAMA) – DF
Revolusolar/RJ
Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (APIB)
Movimento dos Trabalhadores do Campo (MTC) – TO
Articulação Antinuclear Brasileira /AAB – BA

segunda-feira, 11 de novembro de 2019

CARTA PÚBLICA DO FÓRUM MCJS: CHEGA DE DESTRUIÇÃO E MORTE!


GRITAR COM INDIGNAÇÃO E ESPERANÇA:
JUNTOS COM OS POBRES E A TERRA

CARTA DO

FÓRUM MUDANÇAS CLIMÁTICAS E JUSTIÇA SOCIOAMBIENTAL – FMCJS

2019

Nós, participantes do Seminário Nacional do Fórum Mudanças Climáticas e Justiça Socioambiental, realizado em Brasília nos dias 5 a 8 de novembro de 2019 em momento de profunda aflição dos povos do Brasil e da América Latina, refletimos sobre as causas deste sofrimento e anunciamos ações práticas que são portadoras de criatividade, solidariedade e esperança.

O governo empossado em janeiro já nasceu ultrapassado. Sua opção pelo autoritarismo político, fundamentalismo ideológico, obscurantismo cultural e neoliberalismo econômico está desmontando o Estado social. Privatizações do patrimônio público, reformas que agravam e empobrecem a vida da classe trabalhadora, violando os seus direitos duramente conquistados, a conversão dos biomas e dos seus ecossistemas em zonas de sacrifício ao deus mercado, a entrega dos bens naturais do país à ganância dos grupos transnacionais, são fatos que debilitam ou anulam o preceito constitucional da soberania nacional e o sonho de uma sociedade do Bem Viver para todos os seres. 

O colapso climático já começou. É uma situação de emergência, cujos efeitos mais perigosos só poderão ser evitados se o aquecimento global for contido em 1,5°C acima do início da era industrial. Só será possível respeitar esse limite de temperatura média global se o desmatamento for estancado imediatamente e, principalmente, se 90% dos combustíveis fósseis (petróleo, gás e carvão) permanecerem no subsolo. As petroleiras, mineradoras, madeireiras e o agro-hidronegócio seguem ampliando seu rastro de devastação. As elites exportadoras desapropriam bens públicos em benefício privado, colaborando na desindustrialização e desnacionalização da economia, acorrentando-a aos interesses dos países industrializados. O grande capital acena com falsas soluções influindo negativamente na formulação de políticas dos governos nacionais e da própria ONU; ou, pior ainda, embarca sem rodeios no negacionismo climático, no ecocídio, na xenofobia e no etnogenocídio.

Sintonizados com a lógica da ganância e lucro fácil, Trump anunciou a retirada dos EUA do já insuficiente Acordo de Paris, e Bolsonaro, seu aliado, impõe uma devastadora agenda antiambiental. Com o desmonte da política indigenista, ambiental e climática, queimadas e incêndios criminosos a serviço da agropecuária de exportação se espalham não apenas na Floresta Amazônica, mas em todos os biomas; a mineração segue com suas práticas criminosas, mesmo após Mariana e Brumadinho; e o ocupante da presidência quer levá-la para dentro das terras indígenas. O litoral do Nordeste segue sendo atingido por um vazamento de petróleo devastador, agravando uma dívida social e ecológica de proporções gigantescas, sem que o governo acione o plano de enfrentamento a desastres.

Criticamos também as falsas soluções climáticas que parecem crer que a tecnologia e o dinheiro resolvem qualquer problema. É o caso da comercialização do carbono e das usinas hidroelétricas, termoelétricas e nucleares, promovidas pelos Estados e grandes empresas. A financeirização torna a degradação ambiental uma fonte de lucros, impondo projetos só aparentemente ecológicos, como os grandes parques eólicos e solares. Defendemos uma economia de baixa demanda energética, e soluções descentralizadas de mitigação e adaptação ao aquecimento global, apoiando-as nas comunidades locais - ruas, bairros, aldeias, - nas bacias hidrográficas e nos ecossistemas.

No campo, nas florestas, nos mares e nas cidades, em todos os biomas brasileiros, a sociedade civil organizada vem construindo práticas emancipadoras que solucionariam o caos climático. O FMCJS congrega diversas iniciativas que buscam “mudar o sistema e não o clima” e fazem um trabalho sistemático de formação e comunicação popular sobre alternativas em campos como conversão da matriz energética e incidência nas agências de governo para conter a mudança climática, tais como as campanhas “nem um poço a mais, áreas livres de petróleo”, “terra sim, barragem não: água e energia não são mercadoria”, “nuclear não!” e a articulação “territórios livres de mineração”. São ações mobilizadoras visando a integração de todos os seres, a democratização do poder e do saber, da terra, das riquezas, da energia, do conhecimento; multiplicação de comunidades autogestionárias, cuidado com a água, desaceleração da vida, participação popular, redução do consumo, reaproveitamento dos produtos, coletivização dos transportes, segurança e soberania alimentar, defesa dos bens comuns e do Bem Viver.

O FMCJS compartilha com os povos amazônicos a alegria da iniciativa vitoriosa do Papa Francisco. Ricos relatos sobre o Sínodo da Amazônia revelaram o extraordinário compromisso do Papa com os oprimidos da Terra e com a Natureza. O Sínodo foi um marco histórico, planetário e universal pelo reconhecimento do direito dos povos da Floresta e de todos os seres à vida digna e plena. O Sínodo trouxe a presença dos Mártires da Amazônia como exemplos e testemunhos da vida plena e fez a crítica ao modo de desenvolvimento predatório e ecocida, que reduz o desenvolvimento social e humano a mero crescimento econômico, mercantiliza, explora e destrói a Natureza, a biodiversidade, os bens comuns e os povos indígenas, guardiões da vida da Floresta. Em contraste, propõe respeito à pluralidade das culturas aos princípios da autodeterminação; demarcação dos territórios indígenas e quilombolas; e consulta prévia sobre projetos que envolvam as terras indígenas e comunidades tradicionais, o respeito aos povos indígenas livres (isolados) e o reconhecimento jurídico dos direitos da Natureza.

Nosso grito é em defesa da vida dos povos, das águas, da terra e das florestas, das populações urbanas vulnerabilizadas e imigrantes, que têm suas vozes silenciadas pela política que oprime e reprime, pela falta de educação libertadora, de atendimento médico humanizado, de alimentos diários. Gritamos com as mulheres silenciadas pelo feminicídio, com as mães que perdem seus filhos em consequência de uma política racista e homofóbica.

Gritamos pela democratização dos direitos, pelo respeito à diversidade, a demarcação das terras dos povos tradicionais, o reconhecimento jurídico dos direitos da Natureza, a ecologia integral, o desenvolvimento de uma nova economia de base comunitária, orientada para o Bem Viver autogestionário e solidário das pessoas e comunidades em seus territórios. Gritamos com a natureza, com o clima, com as oprimidas e oprimidos: 

Chega de destruição e morte!

Entidades presentes no Seminário Nacional:
Articulação Antinuclear Brasileira
ARCA/GO
ASA Brasil
Associação de Favelas de S. José dos Campos
Associação de Moradores de Nazaré/RO
Caritas Diocesana de Palmeira dos Índios
Caritas Brasileira
Ceará no Clima
Centro Burnier
Comitê de Energias Renováveis do semiárido
Central dos Movimentos Populares/RO
Comissão Pastoral da Terra
FASE
Fórum Ceará no Clima
Fórum Piauiense de Convivência com o Semiárido
Frente por uma Nova Política Energética para o Brasil
IBASE
Instituto Madeira Vivo
Instituto PACS
International   Rivers
KOINONIA- Presença Ecumênica e Serviço
Movimento de Atingidos por Barragens
Movimento dos Pequenos Agricultores
Movimento dos trabalhadores do campo
Movimento Tapajós Vivo
CUT/RO
Pastoral Universitária de RR
Rede Jubileu Sul Brasil
Rede Eclesial Panamazônica
Serviço  Arquidiocesano em Rede/RN
Serviço Amazônico de Ação, reflexão e educação socioambiental
Serviço Pastoral dos Migrantes
Um dia para o Planeta


domingo, 3 de novembro de 2019

A AMÉRICA LATINA APÓS O "OUTUBRO REBELDE"

Ciclo de direita está abalado. Revoltas devastaram governos neoliberais e eleições abriram alternativas. Repressão militar foi neutralizada pelas multidões. Não há um rumo, mas velho projeto de esquerda – esgotado – pode dar lugar a algo novo


Por Antonio Martins

Tá com medinho, capitão?, zombava, em 25/10, um “meme” de Outras Palavras. Na véspera, Jair Bolsonaro pedira ao Exército para “monitorar” a possível chegada ao Brasil da onda de protestos que sacudia o Chile, desafiando o Estado de Emergência e os tanques de guerra. Nas horas seguintes, ficaria claro que, sim, a revolta era temida pelo presidente e pelos que comandam sua estratégia para manter-se no poder. Já no sábado de manhã, circulava, nas redes sociais bolsonaristas, a ordem: nada de atiçar as ruas. Manifestações para execrar o STF a pretexto da possível libertação de Lula, antes convocadas – com arrogância e em tom desafiador – para 3/11, foram rapidamente abortadas. O astrólogo Olavo de Carvalho deixou claro o receio: “Meu povo amigo, (…) não vamos participar de manifestação alguma na próxima semana. A onda de parar o Brasil (…) só favorece a esquerda”.

O temor é resultado óbvio do vendaval político que sacudiu o cenário da América do Sul nos últimos trinta dias. A onda conservadora que percorria a região há quatro anos, e que parecia prestes a engolir também a Bolívia e o Uruguai, foi quebrada. Os governos do Chile e do Equador foram abalados por manifestações gigantescas. Borraram-se, ao recorrer à intervenção militar contra a população, humilharam-se quando também esta fracassou e viram-se obrigados a ceder. As perdas não são pequenas. O primeiro país é apontado, pelos próprios neoliberais, como caso “exemplar” da aplicação de suas políticas. O segundo converteu-se, há dois anos, em estridente peão da geopolítica dos Estados Unidos e das brutalidades de Donald Trump.

Mas aos levantes populares somaram-se as eleições. Em 27 de outubro, elas colocaram forças claramente opostas ao neoliberalismo no poder, na Argentina – um país cuja importância geopolítica poderá crescer, no vácuo do Brasil, em caso de sucesso do novo governo. Uma semana antes, Evo Morales vencera na Bolívia, e parece capaz de enfrentar a campanha infundada que busca contestar o resultado. Na mesma data da vitória de Alberto Fernández em Buenos Aires, a Frente Ampla venceu no vizinho Uruguai, embora tenha pela frente um difícil segundo turno. Simultaneamente, na Colômbia, outro país de enorme peso regional, o principal partido de direita, comandado pelo ex-presidente Alvaro Uribe, sofria dura derrota nas eleições municipais e regionais. A capital, Bogotá, escolheu pela primeira vez uma prefeita – Cláudia Lopez, lésbica e integrante da coalizão à esquerda formada pelo Polo Democrático e Partido Verde.

Quando Bolsonaro tomou posse, em 1º de janeiro, temia-se o avanço avassalador da direita. Agora,
temos uma América do Sul simbolicamente dividida – e há uma ofensiva, ainda discreta porém nítida, das ideias que querem superar o neoliberalismo. Quais as características deste movimento? Quão consistente ele é? Poderá articular-se em toda a região? Expressa um passo adiante em relação à onda rosa que atravessou a América do Sul da virada do século até a metade desta década? Como poderia espraiar-se também pelo Brasil? É, evidentemente, muito cedo para dizer. Mas vale examinar com atenção o que é novo. No curto espaço de tempo deste Outubro Rebelde, afloraram, além da luta de ruas, cinco tendências que desafiam o pensamento convencional sobre a a situação política no continente e por isso merecem ser analisadas com atenção.

1. A ultrapolarização despolitiza – é preciso ter coragem de rompê-la



Comício de Fernández e Cristina em Buenos Aires: há política após a polarização
A contraofensiva que eclodiu nas últimas semanas, e que permitirá terminar o ano em meio a alguma esperança, tem um marco inicial evidente. Em 18 de maio, Cristina Kirchner surpreendeu a Argentina ao anunciar que não seria candidata à presidência. Optava, em vez disso, por disputar a vice-presidência, ao lado de Alberto Fernández. O gesto teve enorme potência. É provável que tenha definido o resultado das eleições. Mas ainda não foi compreendido pelos que alimentam a ultrapolarização, julgando que, embora provocada pela ultradireita, ela terminará por favorecer a esquerda.

No cenário atual da América do Sul, ultrapolarizar é uma tática despolitizadora, argumentava um texto publicado à época por Outras Palavras. Permite suprimir o diálogo e o debate sobre temas cruciais para região e seus países. Oferece à ultradireita a oportunidade de galvanizar uma parcela do eleitorado muito superior à que a apoiaria em condições normais – porque desperta e articula os preconceitos mais profundos do pensamento colonial. A necessidade de submeter os diferentes, inclusive por meio da força bruta. A negação de autonomia aos não-brancos ou não-machos. A aceitação da supremacia dos que são militar ou economicamente mais fortes. Tudo isso aflora, mobiliza e se autojustifica – a pretexto de um suposto “ataque”, promovido pelo Foro de São Paulo, pela “Ursal”, pelo “marxismo cultural” ou pela “ameaça feminista”.

Do ponto de vista especificamente eleitoral, a ultrapolarização pode ser ainda mais eficaz. Ele oferece, a projetos muito impopulares (o de Macri na Argentina, ou o do golpe de 2016 no Brasil) a oportunidade de evitar o julgamento popular e de deslocar o centro do debate para o que lhes interessa. Foi a “ameaça do petismo”, em 2018. Seria a “volta do peronismo” este ano, na Argentina.
Cristina esquivou-se com um drible que faria jus a Maradona. Ao indicar Alberto Fernández, deixou de se oferecer como alvo e esvaziou o argumento essencial de Macri e do neoliberalismo na Argentina.Despolarizar permitiu repolitizar, ou seja, debater o essencial: a crise social e econômica profunda do país e suas causas. Foi necessário, porém, enorme desprendimento e noção de tempo político. Nesta matéria da BBC, a jornalista Camila Veras Mota resgata as circunstâncias da decisão da ex-presidente. Ela mostra que teve peso crucial o exame da experiência do Brasil, onde a insistência de Lula em manter sua própria candidatura inviabilizou o processo de repolitização.
Haddad não era proposta, mas apenas um substituto, uma máscara. A pergunta incômoda, no Brasil, é: terá havido aprendizado?

2. A esquerda não está condenada a ser sistema

Reducción de las dietas [salários] parlamentarias. Incomum nos documentos tradicionais da esquerda, esta reivindicação ajudou a convocar, no Chile, a manifestação gigante de 25/11, que forçou o presidente Sebastián Piñera ao primeiro grande recuo. Estava associada às cinco ou seis bandeiras que implicam reversão do projeto neoliberal, ao fim do Estado de Exceção (conquistado em seguida) e à exigência de uma Assembleia Constituinte. Sua presença tem caráter emblemático. As revoltas do Equador e do Chile tiveram êxito também porque assumiram – e politizaram – a ira da população contra um sistema institucional que sequestrou a democracia. Ao fazê-lo, impediram que a direita capturasse esta queixa, que se espalha pelas sociedades, e lhe desse sentido autoritário ou protofascista.

Nos dois países, rompeu-se uma prisão que a esquerda histórica impõe a si mesma quando assume, de modo acrítico, a defesa de um sistema político visivelmente capturado pelo poder econômico. E este cacoete tem força especial no Brasil, onde o acomodamento de militantes no aparelho de Estado vem de longa data, assumiu proporções espantosas nos governos Lula e Dilma e contribuiu de modo decisivo para amortecer as lutas sociais. Mas manteve-se mesmo depois do golpe de 2016. Está presente até mesmo nas melhores falas de Lula – como a “discurso da jararaca”, que ele fez em setembro daquele ano, logo após ser coagido a depor na Polícia Federal.

Ao defender o establishment, a esquerda tranca três bolas de ferro em seu próprio tornozelo. A primeira, ao tornar-se cúmplice de práticas e personagens execrados, com razão, pelas maiorias. A segunda, ao defender as instituições que bloqueiam as mudanças estruturais indispensáveis para construir uma sociedade mais justa. A terceira, e mais pesada, por oferecer à ultradireita a enorme avenida de um combate fictício à “velha política”. Ao livrarem-se destas bolas de ferro, chilenos e equatorianos giraram uma chave que pode ser decisiva para reconstruir o pensamento e a ação anticapitalistas.

3. As multidões podem dirigir a si mesmas – até certo ponto…



Até que ponto as multidões em luta podem auto-organizar seu movimento? Como responder às iniciativas do poder, aos atos dos provocadores, ou articular a comunicação com a sociedade – e manter coesão? A inteligência coletiva que se produz nestas ocasiões é suficiente para lidar com sucessões de fatos novos, súbitas reviravoltas, simulações, ciladas? Estas questões, que são objeto de estudo e despertam ampla polêmica, entre entre as organizações políticas e nas ciências sociais, puderam ser examinadas a quente, durante o Outubro Rebelde da América do Sul.

Mais uma vez, o laboratório principal foi o Chile1. As observações são ainda provisórias: tudo se passou há muito pouco, ou se passa ainda; revelações futuras poderão, eventualmente, jogar luz sobre o que não se vê agora. Mas vale registrar o que já é sabido e formular hipóteses a respeito.

A. Embora tenha sido deflagrada após chamamento de uma entidade estudantil (a Assembleia Coordenadora dos Estudantes Secundaristas – ACES), a revolta contra o aumento das passagens de metrô – estopim dos protestos – espalhou-se por espontaneidade. Ganhou corpo pouco a pouco, a partir de 1º de outubro, mais ou menos como a luta contra o aumento das passagens de ônibus, no Brasil, em junho de 2013. Foi favorecida por uma forma de luta particular: as evasiones, ou pula-catracas, que podem ser reproduzidas autonomamente por pequenos grupos e compartilhadas nas redes sociais, multiplicando e capilarizando os protestos.


B. A partir de 18/10, uma sexta-feira, o movimento agigantou-se, em resposta à repressão policial. É o mesmo padrão registrado em quase todas as “novas revoltas” que se espalharam pelo mundo, a partir de 2011. Então, em menos de 24 horas, Piñera descreveu um ziguezague duplo. Na madrugada do sábado, decretou Estado de Emergência e convocou os militares a reprimir os protestos. Na tarde do mesmo dia, recuou do aumento das passagens. No domingo, falou em “guerra” contra os manifestantes. Neste fim de semana crucial, em que não parece ter havido comando algum, a inteligência coletiva respondeu de forma notável. As multidões reagiram à repressão com mais mobilização e rechaçaram a “oferta” do presidente – revogar o aumento da tarifa, mas manter o Estado de Emergência.

C. Mas derrotar o governo, num cenário de intervenção militar, mais de uma dezena de mortos (foram vinte, ao final da onda de protestos) e de duas mil prisões exigia dar um passo adiante. Foi então que emergiu uma forma organizativa nova, a Plataforma de Unidade Social. Reunia cerca de 60 organizações: as redes que lutam por um novo sistema de aposentadorias, pela republicização da água (privatizada no Chile) e contra os acordos de “livre” comércio; o feminismo; a Central Única de Trabalhadores e os sindicatos mais ativos; entidades estudantis e de educadores; ONGs ligadas às lutas sociais. Fora criada semanas antes, em setembro, para articular crítica e ações contra o projeto neoliberal. Sua presença na cena chilena era, até então, mínima. Mas sua representatividade social a credenciava a assumir um papel na revolta.

A Unidade Social, como se tornou conhecida, foi decisiva para articular os lances decisivos da luta contra Piñera: a greve geral em 23 e 24/10; e a megamanifestação de 1,2 milhão de pessoas que desmoralizou, na sexta-feira passada (25/10), o Estado de Emergência. Na tarde de domingo (27/10), Piñera finalmente cedeu. As medidas de exceção foram revogadas e o exército saiu das ruas.


Nas ruas, uma entrevista coletiva da Plataforma de Unidade Social
D. A Unidade Social lançou, então, uma nova fase da luta – menos intensa, porém mais capilar. As reivindicações antineoliberais se mantêm, assim como a exigência de uma Assembleia Constituinte.
Mas o objetivo agora é organizar e dar densidade ao movimento. Para isso, criaram-se os Cabildos e Assembleias Cidadãs. São articulações informais, que podem reunir-se nas praças, nas organizações populares ou nas casas de quem os deseje reunir. Visam debater os problema do país e as alternativas. Esta repolitização, acredita-se, poderá abrir terreno para a Constituinte.

E. Convocar a Assembleia exige, obviamente, articulação institucional. Ela já começou. O concerto central é com um bloco parlamentar (No más abusos) que reúne Frente Ampla, Partido Comunista e Partido Progressista: os que se recusaram a dialogar com Piñera enquanto durou o Estado de Exceção. Mas busca-se também a adesão de setores do Partido Socialista (moderado, no poder entre 2006-10 e 2014-18).

A eclosão de uma revolta espontânea não derrubou o poder conservador no Chile. Mas em um mês, o cenário do país se transformou. A agenda neoliberal, que avançava, está interrompida e questionada. Há um horizonte alternativo claro. Parte central do Outubro Rebelde, o Chile volta a lembrar que a luta social é o motor das transformações; e que delas pode surgir não apenas inteligência coletiva, mas também as estruturas organizativas que podem levá-la a novos patamares.

4. É possível neutralizar a violência das armas



Foram ao menos sete mortos no Equador e vinte no Chile. Houve milhares de pessoas presas, e inúmeras denúncias de abusos (inclusive sexuais) nas dependências da polícia. Atropelamentos propositais. Espancamentos constantes nas ruas, inclusive de adolescentes. Estado de emergência e exército contra a população. O neoliberalismo latino-americano tirou as máscaras e mostrou as garras, nos dois países. Lênin Moreno e Piñera adotaram, contra protestos pacíficos, selvageria que era antes associada apenas a déspotas caricatos – como Hosni Moubarak, na Primavera Árabe egípcia (no Brasil, Bolsonaro já anunciou que fará o mesmo, em condições semelhantes).

Porém, no que diz respeito à repressão, algo muito mais relevante, portador de futuros e em certa medida inédito surgiu, durante o Outubro Rebelde. Ficou claro que, em certas condições, as lutas sociais podem resistir à violência militar, arma extrema dos Estados autoritários. Não por meio da força, é claro. Basta observar o armamento atual dos policiais, em todo o mundo, os dispositivos tecnológicos e acesso a bancos de dados que têm em seu favor, as armaduras Robocop que os blindam ou as cores propositadamente ameaçadoras de seus uniformes para perceber que não é possível fazer-lhes frente. Mas pode-se paralisá-los, impedi-los de usar a enorme superioridade bélica que possuem diante da multidão.

De distintas maneiras, Chile e Equador foram, no último mês, laboratórios valiosíssimos (e muito bem sucedidos) de resistência ativa ao uso da violência. Examine, em particular, duas cenas em Santiago, ambas sob Estado de Exceção. Em 19/10, quando os protestos estão tomando as praças, o exército envia soldados e tanques de guerra para desocupá-las. Como a brutalidade da repressão já havia se manifestado, os riscos para os manifestantes são evidentes. Mas estes não recuam: colocam-se diante dos blindados, cujos condutores hesitam. Já em 25/10, a Unidade Social convoca a marcha más grande de Chile. Piñera já havia, então, declarado “guerra” contra a população revoltada. Carabineros (polícia militar) e soldados cercam a Praça Itália, fortemente armados. Mas os rios de gente começam a chegar, engrossam, tomam todo o espaço. Em breve, serão 1,2 milhão de pessoas, que cantam, dançam por horas e se recusam a voltar para suas casas. Os soldados têm, é óbvio, armamento para reprimi-las – mas lhes faltam condições políticas e mesmo psíquicas. A força militar é derrotada. Sem recursos, Piñera só tem, como alternativa, recuar. Em menos de 48 horas, ele anunciará o fim do Estado de Exceção e do toque de recolher.

No Equador, onde não houve manifestações tão gigantescas, a multidão enfrentou o exército de formas distintas. Primeiro, em enfrentamentos de rua, onde grandes massas de jovens resistiam ao avanço dos soldados com seus corpos, ou os enfrentavam a pedradas. Mais tarde, com a chegada à capital de 20 mil indígenas, que se instalaram em escolas e centros culturais, transformaram-nos em espaços de assembleias e tornaram muito alto o custo de um desalojamento forçado. Adicionalmente, a Confederação Indígena (Conaie), decretou seu próprio “estado de exceção” nos territórios originários, onde militares chegaram a ser detidos.

Por que a resistência aos tanques, que não foi possível em tantos momentos da história da América Latina, agora tornou-se eficaz? Encontrar a resposta exigirá esforço teórico complexo – porém, indispensável e urgente, porque está em jogo algo de enorme relevãncia para as lutas sociais. Vale, entre muitas outras, considerar a contribuição de dois chilenos ouvidos pelos jornalistas em 19/10, quando começou a fase mais intensa da revolta em Santiago e houve saques. “Não gosto que quebrem tudo, mas de repente essas coisas têm que acontecer, para que deixem de brincar conosco, aumentando preço de tudo, menos salários, para que os ricos deste país sejam mais ricos”, disse a vendedora Alejandra Ibánez, de 38 anos. “As pessoas estão cansadas e sem medo”, acrescentou Francisco Vargas, funcionário público de 33 anos.

5. Um novo projeto estará em gestação?



Enquanto Jair Bolsonaro rosna, Alberto Fernández, o novo presidente argentino, age. Nesta sexta-feira (1º/11), menos de uma semana depois de eleito e faltando ainda cinco semanas para tomar posse (em 10/12), ele iniciará sua primeira viagem internacional. O destino foi escolhido a dedo: Cidade do México. Ao encontrar-se com López Obrador – presidente do país e identificado como ele próprio com uma crítica moderada, porém consistente, ao neoliberalismo –, Fernández lançará ao menos dois sinais. Um, a Bolsonaro, sobre a possível constituição de um eixo autônomo na América Latina – contrário, portanto, ao alinhamento canino do presidente brasileiro a Washington. Outro, a Donald Trump, que se apoia em Brasília para tentar impor à região o retorno à condição de quintal.

Desde que eleito, Alberto Fernández não voltou a falar sobre Economia, mas especula-se que tentará tirar seu país da situação dramática em que se encontra contestando as “receitas” do FMI. Reduzirá os juros internos, que o Fundo manda elevar (e Macri obedeceu…). Negará o dogma que manda não intervir nos mercados – lançando um plano ambicioso de estímulos à ocupação dos desempregados e às pequenas e médias empresas.

Movimentos sociais autônomos (como os do Chile e Equador) e governos que resistem ao neoliberalismo (ainda que sem a mesma radicalidade) poderão constituir duas pernas – independentes, porém articuladas – de um novo projeto alternativo para a América Latina?

Parece necessário – inclusive porque o projeto anterior, que marcou a primeira década do século e a metade da segunda, na região, esgotou-se. Mostram-no os casos da Bolívia e Uruguai. No primeiro país, Evo Morales, por certo o presidente que mais fez contra a dominação colonial, venceu por um tris as eleições, no primeiro turno. Uma segunda volta lhe seria muito difícil – como será no Uruguai, para Daniel Martínez, candidato da Frente Ampla.

Mas que bases poderiam sustentar um novo projeto de esquerda na região? A agenda chilena e, por oposição, a argentina oferecem boas pistas: Serviços Públicos, Bens Comuns. Em Santiago, pede-se Previdência digna (e pública), Educação, Saúde, Jornada de 40 horas, Salário mínimo decente, desprivatização da água. Em Buenos Aires, Macri caiu por privatizar tudo o que pôde, permitir que os novos donos dos serviços impusessem tarifas escorchantes, aceitar uma financeirzação que deixou milhões de desocupados e empobrecidos, além de devastar os pequeno empreendedores.

Se, nesta nova etapa que se abre, Fernández, Lopez Obrador, Evo e Daniel Martínez – os quatro possíveis pontos de apoio de uma mudança – adotarem políticas sintonizadas com estes anseio pelo Comum, certamente atrairão a atenção dos que foram às ruas em Santigo e Quito – ou dos muitos que, em todos os países latino-americanos, também ressentem-se da desigualdade e da surdez do sistema político; também sentem que a vida perde o sentido, submetida às lógicas atuais; também também estão, aos poucos, perdendo o medo.

Não será fácil: o silêncio quase sepulcral da velha mídia diante das mortes e das brutalidades dos governos neoliberais no Chile e Equador; ou a tolerância das elites brasileiras às tendências abertamente fascistas de Bolsonaro relembram quanto o capitalismo divorciou-se da democracia.

Não será impossível, tampouco. O planeta está saturado das políticas hoje hegemônicas, como demonstram, por exemplo, o surgimento precoce da geração política dos muito jovens, ou o fato de, mesmo nos Estados Unidos, a ideia de “socialismo” ter se tornado, para a juventude, mais atraente que a de “capitalismo”.

É improvável prever qualquer desfecho. Mas algo parece certo: o Outubro Rebelde reacendeu a disputa política na América Latina. Há de novo, ao menos em esboço, um choque de projetos. Para quem tiver coração, será um deleite envolver-se na disputa. Quem preferir a condição de espectador assistirá, provavelmente, a algo memorável. As luzes estão se apagando, o bzzzzzzz das campainhas vem aí. Escolha seu papel, sua ética, seu lugar. Breve, vai começar!

https://outraspalavras.net/estadoemdisputa/a-america-latina-apos-o-outubro-rebelde/